REWA y el orgullo como herencia cultural
REWA es una de las voces más reconocidas del arte africano contemporáneo a nivel internacional. Artista visual nigeriana, su obra ha recorrido museos, galerías y ferias de arte en África, Europa y Estados Unidos, consolidando un lenguaje propio que conecta identidad, herencia cultural y una mirada profundamente contemporánea. Sus retratos, vibrantes y simbólicos, forman parte de importantes colecciones privadas y han trascendido el circuito artístico para dialogar también con la cultura pop, la moda y las grandes marcas globales.
En Madrid, REWA ha presentado Pride Within a finales de noviembre en el espacio cultural Garaje Lola (c/Sorgo, 53), una exposición que profundiza en la construcción del orgullo interior y en el tránsito hacia la identidad personal a través de Kaito, un personaje inspirado en su imaginario sobre las etapas de crecimiento de su hijo – de la infancia a la madurez – y en todo lo que se hereda, se aprende y se descubre en ese camino.
Con una trayectoria marcada por proyección internacional y por hitos recientes como el diseño del cartel del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife 2025, REWA ha sabido construir una obra coherente y reconocible. En esta conversación, la artista habla de sus inicios, de su identidad igbo, de la feminidad africana y del lenguaje visual que ha convertido su trabajo en un referente dentro del arte contemporáneo internacional.
¿Qué fue lo que te llevó a empezar a pintar? ¿Hubo algún momento decisivo que te lanzara a este camino artístico?
Empecé a pintar en 2016, cuando vivía en Sudáfrica. No estaba feliz en ese momento y necesitaba una forma de expresarme, de liberar la frustración que sentía con mi trabajo. La pintura apareció como una salida muy natural.
Cuando empecé, la gente vio las obras y reaccionó enseguida. Como mujer nigeriana, sentí la necesidad de contar historias africanas desde la mirada de una mujer africana. Quería que mi recorrido como artista hablara de eso, y parece que conectó: la gente empezó a interesarse por ese relato.
Pride Within parte del viaje íntimo de Kaito hacia la autoconciencia. ¿Qué detonó la necesidad de contar esta historia en esta etapa de tu carrera?
Jerome es el nombre de mi hijo; su segundo nombre es Kaito. Esta serie nace de mi imaginación sobre cómo será su vida: cómo crecerá, cómo pasará de ser un niño a convertirse en un joven adulto.
Es una reflexión muy personal sobre las etapas que creo que atravesará, sobre lo que significa crecer, formar una identidad y encontrar tu lugar en el mundo. Pride Within es, en el fondo, una proyección emocional de ese recorrido.
Tu identidad igbo es un pilar fundamental de tu obra. ¿De qué manera dialogan esa tradición cultural y tu mirada contemporánea en Pride Within?
Todo lo que hago, todos mis cuerpos de trabajo, hablan de la cultura igbo. Es mi origen, pero también una historia que muchas veces no se cuenta.
Es una tradición muy antigua, pero mi pintura utiliza colores muy modernos. Mi intención es traer esa herencia cultural al presente, darle una forma contemporánea. Es exactamente lo que estoy intentando hacer: que la tradición dialogue con el ahora.
Representas la feminidad africana desde una fortaleza serena, lejos de los estereotipos occidentales. ¿Qué significa para ti retratar a la mujer africana hoy?
Para mí, es ser auténtica conmigo misma. Incluso en la forma en la que me presento: esto soy yo. Para algunas personas puede parecer excesivo o extraño, pero así es la mujer africana moderna.
Vengo de un país muy patriarcal, dominado históricamente por hombres. Durante mucho tiempo, las mujeres no han tenido voz ni plataforma, también en el mundo del arte. Sigue siendo un espacio muy masculinizado.
Por eso me siento muy orgullosa de estar haciendo esto. Si otras mujeres pueden verme y pensar: “Sí, puedo ser pintora, puedo vestirme como quiera, puedo expresarme libremente”, entonces siento que tiene sentido. Es una forma de dar permiso, de abrir camino.
Tu estilo es inconfundible: colores fragmentados, figuras frontales, patrones simbólicos. Para quien aún no te conozca, ¿cómo describirías tu estilo artístico y qué buscas transmitir con él?
Mi trabajo impacta, te golpea directamente. Es muy colorido, muy moderno, muy vibrante.
Sabía que quería pintar personas africanas, pero no quería hacerlo de una manera literal o convencional. No quería usar tonos de piel marrones; eso me parecía aburrido. Quería que mi obra fuera inclusiva, que alguien de China, de Australia, de Nigeria o de España pudiera convivir con ella en su casa.
No hay personas azules ni verdes en la vida real, así que todo el mundo puede sentirse reflejado. Si tuviera que describir mi obra diría que es poderosa, brillante, auténtica. Es imposible que esté en una casa y pase desapercibida.
Tus piezas han viajado por museos, ferias internacionales y también por la cultura pop, como el videoclip de Usher o el cartel del Carnaval de Tenerife. ¿Qué has descubierto sobre tu obra al verla en contextos tan distintos?
Siempre me sorprende. A veces pienso: hay miles de artistas, ¿por qué eligen mi trabajo?
Cuando veo a alguien detenerse frente a una obra y conectar con ella, me produce una alegría enorme. Es un regalo. En el estudio es difícil verlo todo con perspectiva, pero cuando entras en un espacio y ves las obras colgadas, entiendes el impacto que tienen.
Me siento muy afortunada de poder compartir este don con el mundo y de ver lo que sucede cuando te alejas del cuadro y este empieza a vivir su propia historia.
Después de este viaje interior que propones en Pride Within, ¿qué nuevas historias o territorios creativos te gustaría explorar?
Mi próximo proyecto estará centrado en las máscaras tradicionales. Muchas personas han olvidado el papel que estas sociedades y símbolos tenían dentro de nuestra cultura.
Mi abuela formó parte de una de estas sociedades, y una exposición anterior abordaba ese tema. Fue muy importante para la comunidad nigeriana, porque sentían que alguien estaba recuperando una parte de su historia.
Las máscaras siempre han sido enormes, muy coloridas, muy poderosas. Mi reto ahora es ver si, al mirarlas, la gente sigue reconociendo que son obras mías, aunque ya no haya piel ni figuras humanas. Será un desafío interesante, pero es un camino que siento necesario recorrer.
La obra de REWA se construye desde la memoria, el orgullo y la necesidad de contar historias que durante mucho tiempo han permanecido en silencio. En Pride Within, la artista transforma lo personal en universal y reafirma su lugar como una de las voces más potentes del arte africano contemporáneo, capaz de dialogar con el mundo sin renunciar a su origen.
Firmado: Rosalía del Río
Fotos: Panci Calvo