MORGAN NOS LLEVA DE VIAJE SONORO CON SU ÚLTIMO ELEPÉ
Quedamos con los componentes de Morgan, Nina de Juan (voz y teclados), Paco López (guitarra y voz), David Schulthess (teclado) y Ekain Elorza (batería) en Steak Burger de Gran Vía para comernos una suculenta hamburguesa mientras charlamos sobre su recién estrenado elepé Hotel Morgan (North Records 2025) y que ya se puede comprar en su web o escuchar en streaming y que los va a tener de gira por diversos teatros de España desde marzo hasta junio.
La banda madrileña nació como un grupo de amigos que se juntaban para tocar y así es como sigue siendo en el momento actual. Les gusta compartir, disfrutar de ellos mismos y, además, hacer música. Sin prisas, sin corsés, sin compromisos. Por el puro placer de hacer lo que les gusta. Y así han hecho de este cuarto álbum de estudio, un paisaje sonoro lleno de matices y sonidos soul, funky y folk que te lleva de viaje a ese imaginario hotel donde pasan cosas con las que cualquiera puede conectar.
Y lo ha hecho en un viaje relámpago a Noruega donde ha conseguido forjar un disco redondo compuesto por once canciones que poco a poco fueron surgiendo desde su anterior gira, y que el productor Martín García Duque ayudó a dar forma y ensamblar en los estudios Ocean Sound de este país. Un enclave idílico en la isla de Ginke y un viaje mágico con el que han terminado de ornamentar este precioso álbum.
¿Cuánto de este disco se forjó en la carretera de Noruega? ¿Estaba ya hecho y solo hubo pinceladas o terminasteis de armarlo en este viaje?
Ekain: Teníamos muy pocos días de estudio allí, así que tuvimos que llevar bastante cerradito todo y bastante claro. Pero sí que hubo añadidos, por ejemplo, en Radio hay un mini-solo de batería que surgió allí.
¿Todavía descubrís cosas nuevas estando juntos o era el lugar que tenía magia especial…?
Nina: Es un poco todo. Nosotros nos conocemos mucho, pero también uno siempre va evolucionando. Tienes que conocerte a ti mismo y con los demás pasa un poco igual, tenemos que seguir siempre conociéndonos más. Pero es que, además, el lugar era una cosa muy idílica, porque de repente salía un rayito de sol e, incluso si caía un tormentón, era maravilloso. Había días que no podíamos ni abrir la puerta de la fuerza del viento. Y todo eso venía muy bien para la cabeza. En un solo día podía pasar de todo, climatológicamente hablando y musicalmente también.
Respecto a componer en español, en inglés, decís que es un poco lo que os sale, ¿no?
Nina: Es como natural, si estás de repente tocando y se te ocurre una melodía y una palabra encaja en esa melodía, pues como te haya venido. Unas veces es en inglés y, otras pueden salirme en español.
Nunca habéis hecho una mezcla, ¿no?, de Spanglish.
Nina: Eso ya me parece más risky (risas) pero depende de cómo lo hagas. O sea, si está justificado y nos gusta y nos encaja, puede surgir. No solemos ser muy prejuiciosos.
Schulthess (o Chuches, como le llaman todos): A mí personalmente me genera un poco de rechazo.
Para este disco, ¿cuál ha sido el hilo argumental que habéis desarrollado? ¿Teníais un propósito específico?
Ekain: No es que sea un disco conceptual, pero sí teníamos el concepto del hotel, de las habitaciones.
Chuches: Recuerdo que estábamos aquí en Leganitos comiendo en un asiático y creo que fue Paco quien sacó el tema. No ponernos en plan artistas conceptuales extremos, pero sí crear una idea, un hilo conductor.
Nina: Estábamos pensando ¿cómo lo haces, ¿cómo se te ocurre un concepto? Me acuerdo de que estaba pensando en muchas cosas y sí que es verdad que lo hablamos, pero ahí se quedó. Y luego nos juntamos y, de repente, pasaron cosas. Ya te digo que es que han ido como pasando cosas mágicas y, sin más, coincidimos en esto sin haberlo hablado. Vimos que el propio concepto estaba desarrollándose delante de nosotros sin que nosotros lo estuviésemos forzando.
¿Qué más cosas mágicas han pasado?
Nina: Sí, han pasado cosas… No lo había hablado con ellos, pero estaba viendo que me estaban saliendo más canciones en español de lo normal. Quería quitarle importancia a la diferencia de idiomas y se me ocurrió que quería que los nombres de las canciones sonaran igual. Es decir, si no sabes quiénes somos y coges el disco y lees los nombres, no sabes si son en español o en inglés, quitando El Jimador, que se dice así en todo el mundo. Yo esto no se lo había contado y recuerdo que vino Paco y trajo Radio… Ajá, radio es una palabra que se dice igual… Este tipo de cosas a mí me ponen los pelos de punta.
Igual responde un poco a vuestra actitud, siempre comentáis que os dejáis fluir…
Chuches: Creo que tenemos buena fortuna. No es que nos haya tocado El Euromillón ni que seamos aquí de repente los señalados de la vida, pero yo estoy muy agradecido en general porque siento que tenemos buena fortuna. No sé lo que habrán hecho nuestros ancestros o nosotros, o simplemente es una consecuencia de estar abiertos a la energía. Como no tenemos tampoco altas expectativas y no nos encorsetamos, pues va todo de la mano. Si no se espera…
Ekain: Las cosas van saliendo bien y de una manera fluida y sin forzar. Y han ido llegando y, por ahora, es como que todo bien. A veces lo hemos dicho, si es que va a salir bien, porque en la Morgan las cosas van saliendo poco a poco y bien.
Vivimos un momento de histeria musical, agendas inabarcables de conciertos, festivales en casi cada pueblo, tiny desks virales por el mundo, pero la música está castigada… ¿Cómo es vuestra opinión sobre esta situación contradictoria que vive ahora el mundo de la música?
Nina: La música es súper accesible y es constante. Siempre ha sido muy universal, pero creo que es algo suficientemente importante y valorable como para no dejarlo en la cola. Hoy en día, cuando vas a consumir cualquier otra rama (museo, cine, etc.) vas a pagar una tarifa. Y, sin embargo, a la música se nos olvida ponerle un valor. Hay tanta música todos los días, a todas horas, incluida la nuestra, que al final se diluye todo, se da por sentada la música.
Chuches: Creo que la solución que le hemos dado a la piratería es poner la música gratis, en vez de darle un valor o concienciar a la gente que la quiere consumir, como lo tiene un billete o un filete de ternera. Todo tiene un precio, menos la música ahora mismo. El otro día leí un titular que decía que, en un día, en 2024 se estrenan más canciones que en todo 1989.
¿Qué esperáis de este hotel itinerante? ¿Ganas de ir de gira?
Nina: Yo tengo ganas, creo que va a ser muy divertido preparar los temas. Y tengo ganas también de ver cómo conviven con nuestras otras canciones y a ver cómo queda el concierto.
Ekian: Le va a aportar mucha más variedad al concierto porque todas las canciones de este disco son diferentes entre ellas. O sea, sí que hay algunas que tienen que ver con lo que veníamos haciendo, pero va a ser muy curioso verlo, porque hay mucha más variedad y contrastes y dinámicas, y estilos musicales también nuevos.
Por último, ¿cuál sería vuestro cielo musical? ¿Dónde querríais llegar?
Nina: Yo te diría que ya hemos cumplido todo lo que nos proponíamos, porque la verdad es que no nos propusimos nada…
Paco: Carrera larga. Jubilarte, tocando. Eso sería el cielo.
Chuches: Y poder viajar y que te vayan a ver 300 personas allá donde vayas.
Ekain: Que sea sostenible, con cada gira ganar para poder seguir haciendo el siguiente disco y poder ahorrar un poquito. Como estamos ahora, la verdad es que estamos muy bien. Sin grandes locuras.
Firmado: Rosalía del Río
Fotos: Panci Calvo